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Mostrando entradas con la etiqueta Canadá. Mostrar todas las entradas
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19 ene 2016

El (segundo) dónut más caro del mundo

Hace pocos meses descubrimos la deliciosa historia de un enamorado que había ideado un dónut especial. Quería pedirle a su novia que se comprometiera con él. El dulce, por supuesto, estaba recubierto con oro comestible. La noticia nos llegó desde Canadá, donde el establecimiento Dolucious Donuts & Coffee había puesto el donut en su carta después de que clientes y prensa le dieran una repercusión inesperada. Pues bien, tenemos más noticias...


Nos avisa Rosa Elías desde Twitter. La idea del dónut dorado está triunfando un poquito más al Sur, concretamente en Nueva York. El día de Año Nuevo, el restaurante Manila Social Club festejó la llegada de 2016 con una sorpresa para sus clientes: un donut cubierto con oro comestible y regado con champán Cristal. El chef del local, Björn de la Cruz, señala que la idea le surgió después de participar en un certamen de repostería donde pudo conocer cómo se utilizaban los metales comestibles en gastronomía. La idea ha triunfado y ha entrado directamente en un ranking de la revista Forbes en el que se describen alimentos con oro y plata comestible. Muchos de ellos ya los conoces por nuestro blog.


El precio del dónut dorado neoyorquino es el mismo que el canadiense: cien dólares. Curiosa coincidencia, ¿no? ¿Quizá algún ‘coolhunter’ ha hecho ‘demasiado bien’ su trabajo de ‘benchmarking’? Seguiremos informando.

17 abr 2015

El dónut más caro del mundo

Hemos hablado de la democratización de la cocina de lujo en artículos anteriores. Cada vez más personas se acercan a probar o incluso elaborar platos y presentaciones que hace unos años estaban reservadas a unos pocos afortunados. Pero también puede ocurrir que los especialistas -cocineros, pasteleros, enólogos…- hagan el camino inverso y acerquen productos al público en general. El mes pasado hablábamos de la primera rosquilla de oro comestible, una creación que había salido del horno del hotel Westin de Times Square. Frank Tujague había trabajado duro en la elaboración de un producto que combinaba oro comestible con trufa y queso, entre otros ingredientes.


En el mundo global en el que vivimos la imaginación se ha convertido en un producto de primera necesidad. Tan de primera necesidad que a veces surge la misma idea en dos latitudes diferentes. En nuestro viaje mensual por las últimas novedades de la gastronomía de lujo nos hemos parado en un pequeño establecimiento de Kelowna, en Canadá. Allí hacen el dónut más caro del mundo, según recoge The World Record Academy. Dolucious Donuts & Coffee ha creado este mes una ‘rosquilla’ que, además de oro comestible, incluye diamantes comestible y vino helado. Su precio, 100 dólares (92 euros).


El dónut de Kelowna tiene dos historias con corazón detrás. Los periodistas que han escrito sobre este récord han descubierto que la idea no procede de los dueños del establecimiento. Es una propuesta de un cliente de toda la vida, que solicitó un dónut especial para pedirle a su novia que se comprometiera con él. Lo que no sabemos es la respuesta de la afortunada. Sí conocemos el destino de los beneficios obtenidos con este dulce: se quiere renovar la cocina de una iglesia cercana.

11 ago 2014

El mejor cupcake para celebrar el 40º cumpleaños

En el blog de Orogourmet os hemos mostrado varias presentaciones que no tienen nada que envidiar a las creaciones de los más reputados maestros de la pastelería. En nuestro radar del lujo habitualmente aparecen dulces y postres de lo más variopinto. Sin embargo, hace pocos días se encendieron las luces de alarma: hemos localizado un cupcake que combina tradición y cocina de vanguardia. Para conocerlo, tenemos que viajar hasta Canadá, concretamente a Toronto.

El amor se puede manifestar de muchas maneras, pero todavía se paladea con más intensidad cuando tu pareja te despierta con un detalle imprevisible. Es lo que debió pensar la persona que encargó a Lisa Sanguedolce, propietaria de la pastelería Le Dolci, un cupcake para celebrar el 40º cumpleaños de su esposa. El hombre, del que no ha trascendido la identidad, acudió al obrador con la intención de sorprender a su mujer con un dulce que que recogiera los buenos momentos del pasado y se abriera al futuro con buenas esperanzas y promesas por cumplir. La respuesta se la dieron el maestro pastelero Devonne Sitzer y la diseñadora Annie Sung Lee, quienes se encerraron en Le Dolci hasta dar con la fórmula perfecta para conmemorar el cumpleaños.


Para ello, conversaron con el cliente y, a partir de los ingredientes favoritos de su pareja, iniciaron un proceso de diseño y elaboración que nada tiene que envidiar a la creatividad que se desprende de cualquier obra de arte. Para empezar, trabajaron un bizcocho con azúcar, harina, miel y sal, que rellenaron con crema de vainilla y un glaseado de moka. Una vez elaborada la base, era momento para innovar. Por indicación del cliente, el champagne tenía que ser protagonista, pero no lo podía ser de cualquier manera. Así que, para sorpresa de la propia Sanguedolce, recurrieron a una técnica propia de la cocina molecular: hicieron burbujas (pequeñas esferas) de champagne. Querían que el espumoso "explotara" en el paladar de la afortunada. Solo con este detalle, el dulce hubiese merecido un artículo, pero todavía hay más.

El cupcake necesitaba un ingrediente que supusiera la diferencia creativa respecto a otras elaboraciones de lujo. Tanto el pastelero como la diseñadora apostaron por el oro comestible. Lo hicieron no como un detalle, sino como toda un exhibición de lujo y modernidad. No se limitaron a espolvorear el dulce, sino que lo revistieron de oro comestible. Con una base de chocolate italiano y café Kona dibujaron unas flores que fueron grabadas en oro. No se quedaron ahí. También entrecruzaron láminas de oro comestible alrededor de la base y dejaron crecer ramas y hojas pintadas también con oro comestible. El resultado es una creación singular, sin parangón en el mundo de la pastelería por su difícil combinación de elementos y la máxima elegancia en la presentación. La guinda al pastel, valga el tópico, se consiguió con una cápsula de coñac Courvoisier de 21 años, que se deshace a gusto del consumidor.

Este cupcake, con un precio de 670 euros, probablemente no se vuelva a elaborar en Le Dolci: no se ha 'bautizado' y su 'propietario' ha pedido que quede en el tiempo como el regalo por el 40º cumpleaños de su mujer. Y, claro, 40 años solo se cumplen una vez. Quizá tú sí te atrevas a…, ¿superarlo? ¿Nos lo cuentas?

Imagen: The Canadian Press